Soy diseñadora formada en Parsons The New School for Design, NYC. Durante más de una década desarrollé mi marca de cerámica, llevando mi trabajo a distintos espacios en Nueva York y Europa.
De regreso en Chile, acompañar el cáncer de mi hijo transformó profundamente mi práctica creativa y la orientó hacia proyectos centrados en el bienestar, la creatividad compartida y la construcción de comunidad.
Ese proceso me llevó a explorar con mayor profundidad el encuentro entre el arte, salud y desarrollo humano, formándome en Arteterapia mediante el Diplomado de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
La naturaleza ocupa un lugar fundamental en mi vida: me ayuda a sintonizar con otro ritmo, abriendo espacios de calma, atención y autoconocimiento. Caminar por el cerro, observar el paisaje o simplemente estar al aire libre son formas de volver a mí misma.
Hace algunos años descubrí también el tenis, un deporte que siempre había querido practicar. Más que una disciplina deportiva, se ha convertido en un maestro que me muestra cómo me vinculo con mi autoestima, cómo me hablo a mí misma frente a la frustración y qué herramientas puedo desarrollar para crecer, disfrutar y seguir aprendiendo
